martes, 5 de febrero de 2019

La importancia de medir correctamente los tiempos en el desarrollo de los ciclistas más jóvenes


Poco a poco se va aproximando el momento de dar inicio a una nueva temporada para nuestros ciclistas de base, esos que en la mayoría de los casos se encuentran en pleno desarrollo físico, intelectual y cognitivo, lo que hace que el trabajo para con ellos por parte de Técnicos y/o familiares deba ser lo más escrupuloso y cuidadoso posible


No es la primera ocasión en la que, desde mi posición como altavoz del ciclismo más joven, y valiéndome de mi experiencia y condición de Titulado en Actividades Físico-Deportivas, trato de alertar y guiar el trabajo con los chavales, principalmente con aquellos que por distintas circunstancias no pueden entrenar en conjuntos y escuelas dirigidas por Técnicos titulados, a los cuales presupongo y confio en su capacidad y coherencia en el día a día junto a ellos (pese a lo que no está de más que tomen nota y sigan concienciados de lo que ya han estudiado y en la mayoría de los casos aplican con sus pupilos).

De primeras debemos ser conscientes de que los NIÑOS, más allá de que tengan 6, 9 o 12 años, son NIÑOS Y NO ADULTOS, por lo que el entrenamiento JAMÁS podrá tener una carga física similar a la de estos últimos, es más... en según qué edades esta carga-trabajo físico específico no existirá


Está claro que, en relación a lo que es el deporte del ciclismo, a todos se nos viene a la cabeza esa dureza, y en ocasiones crudeza, de las imágenes que podemos ver en TV o un situ en las carreteras, de los corredores dando lo máximo para llegar a conseguir sus metas, independientemente de que estos sean Profesionales o simples aficionados... pero, en este momento, ESTA NO ES NUESTRA GUERRA... Tened bien presente que el que quiere empezar de esa manera (o, para ser más exactos, el padre que quiere que su hijo empiece de esa manera) ES MATERIAL Y FÍSICAMENTE IMPOSIBLE que llegue a buen puerto con 20-22 años, pues estará “quemado” mental y corporalmente incluso antes de acercarse a esa edad.

Habitualmente confundimos los términos y la forma de aplicarlos...y nos preguntamos con inquietud cosas parecidas a estas... ¿Cómo se les puede inculcar a los chavales que el ciclismo es un deporte duro...durísimo? ¿Como los debemos preparar para que ganen la carrera del domingo?... La respuesta a la 1ª pregunta es sencilla... el tiempo y las circunstancias sobrevenidas les hará ver lo complejo y duro (a la vez que bonito) que es este deporte... no les pongamos más trabas en el camino. En cuanto a la 2ª, la prioridad no deberá ser jamás la búsqueda de resultados inmediatos en los más jóvenes (nuestro modus operandi con los más noveles deberá ser cual hormiguita, almacenando información y experiencias- MAYORMENTE POSITIVAS Y DE DISFRUTE- de cara al futuro)... A todos los padres nos gusta ver a nuestros hijos en lo más alto del cajón para luego ir alardeando con las fotos que hemos sacado desde nuestro flamante teléfono móvil... AMIGOS, ESO ES PAN PARA HOY Y HAMBRE PARA MAÑANA... He visto chavales que llevan siendo machacados a entrenamientos “pseudo-profesionales” (llueve, granice, haga cierzo extremo, o nieve) por sus padres desde los 6-7 años para que a los 12 aparezcan en competición dos chicos que jamás han cogido una bicicleta (pero tienen un físico portentoso) y les den un repaso en toda la regla con el consiguiente cabreo del progenitor, pagado y sufrido por la cabeza endeble de su hijo, que en ocasiones hasta opta por dejar de pedalear... Capacidades físicas como la fuerza o la resistencia no se entrenan a esas edades, sencillamente es cuestión genética, de pura fortaleza y habilidad, además de jugar un gran papel el aspecto del desarrollo mental en el que se encuentra el/la joven. Lo que sí se entrena es la técnica, el comportamiento y trabajo en equipo, y los valores solidarios que aglutina este deporte, que serán la base de sus éxitos en el deporte y en la vida y nuestros hijos agradecerán en un futuro


Al hilo de la pregunta anterior, igualmente hay que reseñar y hacer hincapié en que la mejor manera de preparar a un ciclista joven no es haciéndole completar un entrenamiento de 2 horas y 40-45 km a un chaval de 9-10 años... eso lo único que conlleva es una HIPERTROFIA MUSCULAR SEVERA, principalmente de ese Dios que vive dentro de nosotros, Ciclistas, EL CORAZÓN. Debemos ser conscientes de que en cada edad se buscará hacer florecer unas capacidades en los chic@s, prevaleciendo el trabajo técnico por encima de ningún otro en los más tempranos (6-10 años), siendo todavía este el de mayor importancia, ahora ya combinado con pinceladas tácticas y físicas siempre anaeróbicas y explosivas con esfuerzos de corta duración (11-14 años), y finalmente concediendo la máxima importancia al aspecto táctico-grupal, sin descuidar la técnica sobre la bicicleta tanto a nivel individual como en la marcha en grupos numerosos, y apareciendo ahora ya sí el trabajo físico bien estructurado, pero careciendo todavía de excesiva carga de kilometraje y horas sobre la bicicleta que se asimilen al que realizan los adultos para pruebas de gran fondo, que poco o nada tienen que ver con una carrera de cadetes o juniors (15-18 años)


Respecto a este último grupo de edad (los que ocupan el puesto más alto en la pirámide del ciclismo base) quiero hacer hincapié en que su desarrollo debe seguir igualmente una progresión lógica, pues no debemos caer en el error de ver que han pegado un cambio físico importante y querer tratarlos ya como si tuviesen el cuerpo totalmente desarrollado al nivel de un adulto... Por ejemplo, el trabajo de gymnasio con pesas NO ES ACONSEJABLE QUE SE INICIE HASTA LOS 17-18 AÑOS DE EDAD MÍNIMO (indudablemente mucho menos si el desarrollo del chic@ es tardano), y siempre que se realice nos abstendremos de trabajar con mucho peso, incluyendo sesiones cortas y de muchas repeticiones pero con pocos kilos.

En definitiva, podríamos ocupar varias páginas hablando de este tema, pero todo se debería resumir en que LOS CICLISTAS MÁS JÓVENES DEBEN REALIZAR UN ENTRENAMIENTO ADECUADO A SU EDAD, PRIORIZANDO UN DESARROLLO ÓPTIMO EN ELLOS POR DELANTE DE LA CONSECUCIÓN DE RESULTADOS... sé que es fácil decirlo y no tanto ejecutarlo, máxime cuando es el hijo de uno el que está de por medio, pero la experiencia me sugiere que ha de ser así...todos podemos cometer errores (Hasta los que hemos estudiado este asunto los habremos tenido, por lo tanto  ¿Cuanto no los cometerán los profanos en la materia?). Dejemos que los chavales se diviertan y disfruten sobre la bicicleta COMPITIENDO, si COMPITIENDO, porque la competición bien entendida, sin obsesiones, sin presiones, sin sobrecargas físicas ni mentales, sin padres discutiendo por las clasificaciones... (pero, eso sí, con responsabilidad, compromiso e ilusión por parte de todos los actores de esta función) ES BONITA, POSITIVA, Y REPERCUTE SATISFACTORIAMENTE EN LA EVOLUCIÓN DE NUESTROS HIJOS/AS CICLISTAS




¡¡¡A DISFRUTAR!!!

Diego Martínez García
Entrenador Nacional y Técnico Deportivo Superior

2 comentarios:

  1. Hola Diego, como padre de un niño que empieza ahora "en serio" (11 años, jaja), y viéndome reflejado en esa euforia paternal, pues no lo ha hecho mal, quiero alabar tus palabras y sugerir lo importante que serían unas jornadas técnicas para abordar ese tema en profundidad, tanto para "modular" a padres (y aquí la connotación de padre o madre es importante...) como hijos, máxime en clubes pequeños como el nuestro, que bastante hacen con abordar las escuelas el fin de semana solamente, con gran ilusión y esfuerzo.
    Me gustaría que él descubriera que la progresión requiere un esfuerzo un poco mayor, como en cualquier ámbito de la vida, pero tengo claro que pese a la euforia del momento no podría perdonarme el echar por tierra esa ilusión y "vocación" que ahora apunta, y que Dios sabe donde llegará, o si llegará a algún lado.

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  2. Para todo lo que sea colaborar en la correcta evolución de los chavales, así como la digestión paterna de éxitos y fracasos, aquí estamos a disposición de todos! Un saludo

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