jueves, 19 de abril de 2018

Objetivo 226 nos enseña el modo de planificar una temporada


 
Planificación de la temporada


Dado que una temporada ciclista comprende un periodo de unos 10 meses, es fundamental que los entrenamientos que se lleven a cabo a lo largo de este año estén correctamente programados para alcanzar picos de forma cuando aparezcan las competiciones que los deportistas consideren más importantes, de modo que puedan ofrecer el máximo rendimiento posible.

Así pues, deberemos dividir la temporada en tres partes: 1) periodo de pretemporada, 2) periodo competitivo, y 3) periodo de recuperación. Cada uno de estos periodos tiene unos objetivos concretos.
 
En pretemporada, es fundamental asentar las bases sobre las que trabajaremos en el periodo competitivo. Suele caracterizarse por un elevado volumen de entrenamientos a una intensidad moderada, priorizando la capacidad aeróbica, sin olvidar que se pueden introducir trabajos a mayores intensidades cuando más nos acercamos al final de la pretemporada. Igualmente, en este periodo el trabajo sobre la bicicleta se debe complementar con trabajo de fortalecimiento y compensatorio tanto de tren superior como de tren inferior.

Durante el periodo de competiciones, el objetivo será obtener el máximo potencial del ciclista en las carreras más importantes. Para ello, distribuiremos las cargas ordenadamente en diferentes microciclos y mesociclos. Un ejemplo que encontramos en el ciclismo profesional es la carrera “Dauphiné Libéré”, la cual precede al “Tour de France”. Algunos de los aspirantes al Tour acuden a la primera no para lograr la victoria, sino para que les sirva como entrenamiento y alcanzar su pico de forma unas semanas después en el Tour.


 
Es de vital importancia que los ciclistas sean conscientes de que mantener el mismo pico de forma durante toda la temporada es prácticamente imposible, por lo que habrá que priorizar unas carreras frente a otras para llegar en las mejores condiciones y poder dar el máximo rendimiento en los objetivos marcados.



Por último, el periodo de recuperación lo utilizaremos para que los ciclistas descansen de toda la temporada, física y mentalmente. Las dos o tres últimas semanas de la temporada las emplearemos para hacer rodajes suaves con el objetivo de relajar la musculatura. Posteriormente se hará un parón completo (entre dos semanas y un mes, dependiendo del nivel y la edad de los deportistas) y, por último, comenzando progresivamente con los entrenamientos durante dos semanas más







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