viernes, 27 de junio de 2014

Entrevistamos a...Luis Miguel Bielsa; juez-árbitro aragonés de ciclismo

En cualquier tipo de deporte el ejercer la labor arbitral no resulta para nada sencillo, y su práctica, para que llegue a buen término, ha de ser totalmente vocacional. Este es el caso de Luís Miguel Bielsa, un andorrano apasionado del ciclismo que fin de semana tras fin de semana deja sus quehaceres cotidianos para enfundarse la camisa azul de juez-árbitro, y tratar de ejercer su labor con seriedad y un punto de profesionalidad a todas luces necesario.



-¿Cómo y cuándo te iniciaste en el mundo del arbitraje?
-Comencé un poco tarde. En 2007 inicié mi andadura en el mundo arbitral como Aspirante. Aunque ya llevaba un par de años haciendo Escuelas, antes de que la Federación Aragonesa, siguiendo instrucciones de la Diputación General de Aragón, ordenara que las Escuelas las tuviera que controlar un árbitro.
Ya había comenzado antes de ser árbitro con el desarrollo de una aplicación informática para hacer las inscripciones y, sobre todo, las clasificaciones de cada una de las pruebas, ya que hasta entonces todo era manual, con lo que los tiempos de espera para las entregas de trofeos se hacían muy largos.
Empezamos a hacer las clasificaciones con una aplicación muy simple, la cual, con ayuda de mi hijo Javier hemos ido desarrollando y ampliando, hasta llegar al programa actual, que es, creo, bastante completo, aunque nuestros cientos de horas nos ha costado terminarlo.

-¿De qué manera habías estado vinculado al ciclismo con anterioridad a entrar en el mundo arbitral?
-La verdad es que yo entre en el mundo del ciclismo ejerciendo de “padre”. En el año 2004 mi hijo Javier comenzó a participar dentro de la Escuela de Ciclismo de Andorra, y yo, como todos los padres, de entonces y de ahora, junto con su madre María, le acompañábamos a todas las carreras.
Ahí nació mi afición por éste deporte, viajando toda la familia cada fin de semana al lugar donde hubiera programada una prueba de Escuelas. Pregunté los pasos que había que seguir para poder ser árbitro, me los dijeron y así se inició mi andadura en el mundo del arbitraje.
En lo que se refiere al deporte, tengo que reconocer que nunca he sido un entusiasta de la práctica deportiva, en mi persona, aun a pesar de tener instrucciones médicas de que debo practicar deporte por una lesión de columna vertebral.
¡Que le vamos a hacer!

-¿Qué tipo de competiciones son las que prefieres arbitrar, ciclismo base, seniors, masters…?
-No tengo ninguna duda al respecto. El ciclismo base, es decir, las Escuelas, es lo que más me apasiona y me llena.
El resto de categorías me gusta mucho, porque al fin y al cabo hago lo que me gusta, que es arbitrar, pero no es lo mismo.

-Sin duda se te ve muy implicado con el ciclismo de escuelas, algo que llama la atención porque no es el más seguido ni el que puede aportar más “medallas”. ¿Qué te aporta este tipo de ciclismo a ti?
-No sé muy bien cómo explicarlo, pero el trato con los niños es lo mejor que puedo tener. Hay que tener en cuenta que a bastantes los he llevado desde promesas, con lo que ya nos conocemos muy bien.
El ver como los niños se llevan entre ellos, tanto sobre la bicicleta como fuera de la competición es muy gratificante para mí.
Y desde hace ya un tiempo, el trato con los padres y directores de todas las escuelas de ciclismo de Aragón es muy reconfortante, sin olvidar el trato que me dan todos los estamentos de la Federación Aragonesa de Ciclismo, que ha sido siempre, exquisito, tanto en anterior Presidente como la actual Junta Directiva, al completo

En una competición de Escuelas, su gran pasión


-Cuéntanos alguna anécdota, de las muchas que tendrás, que te haya llamado la atención en estos años que llevas ejerciendo de juez-árbitro.
-Me viene a la cabeza, así a bote pronto, que el día de San Jorge de este año, en la prueba de Escuelas que se celebró en Huesca, una vez terminada la competición, se me acercó, precisamente tu hija Darina, junto con Catalina, Paula y Lucía y me preguntaron su posición en la clasificación, a lo que les contesté: ¿Cuánto me vas a pagar? A lo que respondió Darina. Te doy un abrazo y ya vas contento.
Eso no tiene precio, te lo aseguro.

-¿Se respeta en nuestra Comunidad la figura del juez-árbitro? ¿más o menos que en otras Comunidades?
-Pienso que hay árbitros más “respetados” que otros, dependiendo de la actitud de cada persona. Al fin y a la postre, es una labor que en muchos casos se torna ingrata, puesto que hay que tomar decisiones poniendo sanciones, etc., y eso nunca es agradable, pero el respeto de la figura arbitral, creo a pies juntillas, que hay que ganárselo cada sábado o domingo ante los organizadores, deportistas, directores deportivos, padres, etc., actuando de la forma más respetuosa y profesional posible y sin perder, al mismo tiempo, ese puntito de autoridad que hay que mantener, lo que se puede entender como tener “mano izquierda” y no imponer siempre tu criterio ante todo el mundo.
Pienso que este asunto es más o menos parecido en todas las comunidades. Yo he estado en comunidades vecinas y he observado que algunos compañeros son queridos y respetados por todo el mundo y otros no tanto.

-Explícanos un poquito las titulaciones existentes en el mundo de los árbitros de ciclismo y cual posees tú?
-Las categorías son:
Aspirante Juvenil, Aspirante, Autonómico, Nacional, Nacional Elite e Internacional.
Yo obtuve la categoría de Arbitro Nacional en 2010, en las especialidades de Ruta, BTT, Ciclocross y Pista.
Posteriormente, en 2012 obtuve la especialización de Juez de Llegada y Cronometrador, en sendos cursos que se celebraron a tal efecto en Madrid.

-Pudiste vivir en 1ª persona, cómo colaborador de la FAC, la experiencia vivida por las Escuelas de Ciclismo en territorio francés. ¿Qué conclusiones sacaste de estas jornadas de convivencia?
-Me pareció impresionante la experiencia que obtuvimos todos los que asistimos al intercambio en Francia.
Vimos que todos los niños disfrutaron como “enanos”, tanto compitiendo con los franceses como en la convivencia entre ellos.
Los padres que viajaron, la FAC con Luis Marquina y Alfredo García y el resto de la expedición, al igual que los niños, disfrutamos de dos días de viaje, ciclismo, comer, disfrutar, tanto entre nosotros como con nuestros anfitriones franceses que creo que se nos ha marcado en nuestros cerebros de forma imborrable.
También vimos como hacen las pruebas de Escuelas y nos hemos apropiado de ideas y formas de actuar en Francia que creo que, de acuerdo todos, se pueden importar a nuestra competición para mejorarla y hacerla más divertida, que es al fin y a la postre lo que tiene que hacer los niños en Escuelas, DIVERTIRSE y APRENDER.
De hecho, ya hemos implantado alguna modificación en la reunión de Escuelas que se hizo en Fraga el pasado día 7 de Junio, con la inestimable colaboración de Santi CatalÁn, Sergio Larrosa, Fernando Cañardo, Begoña Cachorro, José Utrilla y Alfredo García, de forma experimental y creo que fue muy positiva

Para los chavales más jóvenes Luis Miguel es uno más de la familia ciclista


-En la mayoría de deportes, el mundo arbitral parece un tanto estanco, cerrado al exterior, ¿es ese el caso del colectivo de Jueces de ciclismo?
-Entiendo que no. De hecho, a modo de ejemplo, este año han comenzado dos compañeros nuevos y para el próximo tenemos prevista la entrada de otros dos nuevos.
Por nuestra parte intentamos ayudar, en la medida de lo posible, a los que comienzan en este mundo, con nuestras experiencias, consejos de “perro viejo”, etc.

-Tu hijo parece haber seguido los pasos de su padre en el mundo arbitral ¿Qué consejos le das? ¿lo ves con aptitudes para hacer una buena labor?
-No hay que darle muchos consejos, puesto que, a mi manera de ver las cosas, y sin que pueda parecer pasión de padre, es una persona muy equilibrada y sensata. Unicamente hay veces que hay que apaciguar un poco esa fuerza, a veces incontrolada, con la que los jóvenes llegan comiéndonos el terreno.
Creo que tiene unas excelentes aptitudes para hacer una buena labor arbitral. Espero que siga con esa actitud, puesto que así llegará muy lejos.

Javier Bielsa ya sigue los pasos de su padre en el arbitraje


-A título personal ¿qué te parece el compromiso que está mostrando la FAC hacia el ciclismo base?
-Personalmente solo puedo dar la enhorabuena a toda la Junta Directiva de la FAC, a Luis Marquina, a Alfredo García y a Oscar Muñoz por la labor que están desarrollando para que el ciclismo base llegue al nivel que Aragón se merece, al menos en número niños participantes, puesto que el nivel deportivo es muy bueno, y así se está demostrando cuando se sale de Aragón.

-¿Cuál es el lugar de nuestra Comunidad que puedes afirmar que da gusto ir a arbitrar allí? ¿Y ese que, sin que se entere nadie, te levantas por la mañana y dices…”Uff otra vez tengo que ir a…”?
-Sinceramente, en mi caso no existe ningún lugar al que me “raye” el tener que ir a arbitrar. Hasta el momento, he sido recibido en todos los lugares con los brazos abiertos y en ningún lugar he tenido el más mínimo problema.

-¿Hasta cuando tiene pensado L.M.Bielsa seguir ejerciendo de juez-árbitro?
-Hasta que el cuerpo aguante. Por suerte, mi familia me apoya en todo, lo que resulta imprescindible para poder estar muchos fines de semana viajando por todo Aragón. Por supuesto mi hijo Javier viene conmigo cuando sus obligaciones estudiantiles se lo permiten y mi mujer María, aunque en ocasiones no me acompañe, bien por asuntos domésticos, bien por asuntos laborales, me apoya en todo, sino no sería posible llevar este ritmo de vida en el que casi todos los fines de semana estamos viajando, aunque al final, alguna compensación le tengo que dar …
GRACIAS MARIA Y JAVIER

-¿Qué características consideras fundamentales para alguien que quiera ejercer de árbitro de ciclismo?
-Creo que lo primero es tener una implicación total con este mundo tan especial. Creo que, como ya he dicho antes, hay que ser respetuoso y dialogante con todo el mundo, sin perder la autoridad que ostentas, pero sin imponerla.
Luego siempre hay momentos en que hay que imponerse, porque siempre hay alguien que tiene que tomar la última decisión, pero creo, que siempre que sea posible, hay que consensuar las decisiones y sin dejar de aplicar la reglamentación.

-En otros deportes, como por ejemplo en el fútbol, es muy habitual que el árbitro pague los platos rotos y reciba palos desde todas direcciones ¿también sucede esto en el ciclismo o como se suele decir, esto es una balsa de aceite?
-Si se toma una decisión que no gusta a alguna persona, siempre el árbitro es el pagano, como en todos los deportes, pero digamos, “va en el sueldo”. No creo que sea muy diferente del resto de los deportes.

El equipo arbitral de la provincia de Teruel

-En las competiciones de escuelas he podido apreciar tu cercanía y colaboración con los técnicos, corredores y con el público en general. ¿Imagino que así se trabaja mejor, siempre y cuando cada uno sea consciente de su cometido y se mantengan las distancias cuando se deban mantener verdad?
-Este mundo es tan pequeño que si no remamos todos en la misma dirección, no saldría nada a flote.
Mi forma de actuar siempre ha sido esa, intentando, aunque no siempre se consiga, ir de la mano con los corredores, Federación, padres y técnicos, puesto que como digo, tenemos que ser uno.
Desde aquí mi felicitación a todos los técnicos de las Escuelas de Ciclismo para la ingente labor que desarrollan, de forma altruista para que esto salga adelante, y, como no, a los padres de todos y cada uno de los participantes en cualquier prueba que de desarrolle, puesto que sin ellos y su implicación, esto estaría ya acabado hace mucho tiempo.

-Tu que llevas ya bastante tiempo en esto, con sinceridad ¿Cómo ves el ciclismo base tras unos años de decadencia con un bajo número de jóvenes practicantes? ¿Saldremos a flote?
-No tengo la menor duda. Costará creo que un par de años, pero pienso que volveremos a niveles anteriores de corredores, puesto que la implicación de la FAC, las escuelas de ciclismo del Club Ciclista Caspolino, C.C. Polideportivo Andorra, Club Ciclista Zaragozano, Club Ciclista Oscense, Club Ciclista Utebo, Club Ciclista Matarraña con sus directores y todas las que vayan saliendo a partir de ahora es más que loable, y sobre todo con la situación económica que estamos atravesando, que por mucho que se hable de ella, no deja de estar presente.
Es un deporte que resulta gravoso económicamente para clubs y sobre todo los padres, puesto que hay que comprar bicicletas, cascos, etc. y viajar, sobre todo viajar, dejando en muchos casos los descansos del fin de semana para llevar a los hijos a competir por Aragón, pero estoy viendo que los padres están muy implicados y siguen en ello, con lo que sin duda alguna saldremos a flote.
Tengo que dejar muy clara mi gratitud y creo que la de todos los colectivos que integramos este deporte

Además de arbitrar, animar a los chavales es fundamental para Luís Miguel


-Las competiciones de cadetes y juniors, donde ya se sale a carretera abierta, ¿Presentan mucha dificultad para vosotros o son sencillas de llevar? ¿Cómo actuaís con el ir entre coches, esas ayudas?… Cuéntanos algo de esto
-Las complicaciones en las pruebas en que se sale a carretera aumentan en función del número de coches de equipo que participen en las mismas.
Si el número de coches de equipo es reducido, lo que ocurre, por desgracia, en la mayoría de las pruebas que se celebran en nuestra comunidad, se lleva bastante bien.
Si es amplio, como ocurre en contadas ocasiones, la dificultad aumenta, pero creo que lo vamos sacando adelante relativamente bien.
Cuando observamos que los corredores se van “ayudando” de los coches, lo que hacemos habitualmente es avisarles, tanto al corredor como al coche de que no lo vuelvan a hacer y, normalmente, no vuelven a hacerlo. Hay contadas excepciones en las que o bien los corredores o bien los directores hacen caso omiso de nuestros avisos, con lo que nos vemos obligados a sancionar, incluso con la expulsión de carrera del corredor y del director, pero, por suerte, este extremo ha ocurrido muy pocas veces.

-He visto que en algunas Comunidades cortan con suma facilidad a los chicos en pruebas de cadetes, en alguna ocasión al poco de empezar, en otras cuando queda poco y apenas se ha perdido unos metros de contacto…Danos tu opinión.
-Yo creo que se debería de dejar más margen en los cortes, pero en la mayoría de las ocasiones estamos obligados por las Fuerzas de Orden Publico a cortar con muy poca pérdida de tiempo. Por suerte, y en general, en Aragón, la Guardia Civil de Tráfico nos suele dejar más margen de maniobra que otros cuerpos de Seguridad que actúan fuera de Aragón.
Mis felicitaciones a la Guardia Civil de Tráfico que opera dentro de nuestra comunidad, puesto que, como digo, y como norma, no ponen trabas al desarrollo de nuestra labor y al desarrollo de la carrera.

-La competición más importante de tu carrera ha sido…
-Hablando de competiciones importantes, mi primera prueba de fuego de nivel fue la última edición que celebró de la Vuelta a la Comunidad de Aragón en 2008. 4 días en categoría Elite-Sub23, de los que guardo muy buen recuerdo.
También he estado en los Campeonatos de España de ciclismo escolar, que se celebraron en Caspe hace tres años, en el 2011, donde también formé parte del Comité Organizador, en representación de la FAC, junto con mi compañero y amigo Santi Rodriguez, el cual estuvo en el indicado Comité Organizador, pero por parte de la RFEC.
En los citados Campeonatos de España también me acompañó mi hijo Javier, siendo arbitro aspirante, y Alberto y Santiago Rodríguez, hermano y padre de Santi.
Y el año pasado, en la contrarreloj de la Vuelta a España, que se desarrolló en Tarazona.
Hago mención expresa a mis compañeros porque tengo muy claro que somos un equipo, no se si bueno o malo, pero un equipo, que es imprescindible para que cualquier prueba pueda salir adelante. En nuestro caso, el equipo es, eso si que lo puedo asegurar,  un grupo de amigos unidos para sacar adelante esta nuestra afición de la mejor forma posible en el que todos somos iguales, independientemente de la categoría de cada uno.

-Algún ciclista ilustre al que te haya tocado arbitrar…
-Igor Antón, del Euskaltel, en la contrarreloj de la Vuelta a España.
En la Vuelta a España nos asignaban a cada árbitro entre tres y cuatro grupos de cuatro o cinco corredores por grupo, y tu, con el conductor de la moto, tenías que ir controlando cada uno de los corredores del grupo que tenías asignado, para que no se ayudaran de los coches, cuando hay doblajes que se hicieran reglamentariamente, permitir o no pasar a vehículos de prensa, etc., hasta que llegabas a meta con el ultimo corredor de tu grupo y te volvías a reenganchar nuevamente con el siguiente grupo que te habían asignado.


GRACIAS Y ENHORABUENA LUÍS MIGUEL

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